
Informe OBS: El impacto económico en la industria de la música en vivo 2026
La música en vivo supera por primera vez los 800 millones de euros de facturación en España

- El país mantiene su posición entre los 15 principales mercados de música en vivo del mundo y facturó 807,2 millones de euros en 2025.
- Joaquín Sabina fue el artista español con más asistencia en su gira con 380.000 espectadores, seguido de Antonio Orozco y Aitana.
- El peso de los géneros urbanos se consolida evidenciando un cambio generacional en el consumo musical.
- La tecnología y la sostenibilidad se convierten en requisitos operativos.
Mayo 2026. OBS Business School, institución perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, publica el informe Impacto económico en la industria de la música en vivo, dirigido por el investigador de la escuela y director de Fundación Civismo Albert Guivernau. Se trata de un análisis actualizado de la situación y evolución de una industria que ha situado a España entre los 15 países del mundo más potentes. La principal fortaleza del modelo español radica en su diversidad y distribución territorial, combinando grandes eventos de escala internacional con una red densa de festivales de menor tamaño. Esta estructura permite no solo maximizar el impacto económico agregado del sector, sino también garantizar una oferta cultural amplia y descentralizada. La mejora en las infraestructuras, la profesionalización de los promotores y la consolidación de grandes recintos han contribuido a que artistas de primer nivel incluyan en sus giras cada vez más fechas en España.
¿Qué ha ocurrido en el último año?
Se ha observado una reconfiguración de la oferta musical para responder a una demanda cada vez más internacional, segmentada, ecléctica y abierta a nuevos géneros. Los festivales se han afianzado como un pilar estratégico de la industria cultural española, actuando como catalizadores del desarrollo local y la proyección internacional de determinadas regiones. Ciudades como Barcelona, Madrid, Zaragoza o Valencia mantienen su posición como polos de atracción acogiendo propuestas de referencia como Primavera Sound, Arenal Sound, Mad Cool Festival, Vive Latino España o ciclos consolidados como Noches del Botánico en Madrid. Pero a ellas se suma una progresiva diversificación tanto en formatos como en públicos objetivo.
En 2025 el sector facturó 807,2 millones de euros, con una enorme capacidad de convocatoria y gran impacto sobre el turismo, el empleo y la actividad económica local. Madrid reforzó su posición como principal mercado (hasta el 30% del total nacional) alcanzando los 237,2 millones de euros, un 22,8% más que el año anterior. Barcelona también registró un crecimiento significativo del 20% hasta los 136,9 millones. Vizcaya también destacó con un crecimiento superior al 35%. La gira con mayor número de asistentes fue Hola y adiós de Joaquín Sabina, con unos 380.000 espectadores en 41 conciertos, seguida por Antonio Orozco (370.000), Manuel Carrasco (367.000 asistentes), Aitana y Dellafuente. Los artistas internacionales con mayor número de asistentes en España fueron Ed Sheeran, Imagine Dragons, AC/DC, Chayanne, Bruce Springsteen, Duki, Rauw Alejandro, Radiohead, Sebastián Yatra y Maluma.
El Arenal Sound (Burriana) volvió a situarse en cabeza con 300.000 asistentes, un 65% extranjero procedente de 131 países, seguido muy de cerca por el Primavera Sound Barcelona (297.000), Viña Rock (Villarrobledo, 240.000 asistentes), Mad Cool Festival de Madrid (220.000), Sonorama Ribera (Aranda de Duero), Sónar (Barcelona), FIB (Benicasim), O Son do Camiño (Santiago de Compostela), BBK Live (Bilbao) y Low Festival (Benidorm).
Los ciclos musicales se consolidaron definitivamente como uno de los formatos más sólidos y en expansión dentro del panorama de la música en vivo en España, lo que permite una distribución más sostenida del impacto económico y favorece la actividad en sectores como la hostelería, el comercio o el transporte durante periodos más prolongados. Estos ciclos, además, contribuyen a reforzar la imagen de las ciudades como destinos culturales estables. Los más seguidos el pasado año fueron Icónica Santalucía Sevilla Fest (Sevilla), Noches del Botánico (Madrid), Starlite Occident (Marbella), Marenostrum Fuengirola y Concert Music Festival Sancti Petri (Chiclana de la Frontera).
Los riesgos del sector
A pesar del gran éxito de la música en directo en España, el sector cada vez es más complejo. Problemas con las licencias, la convivencia urbana, la adaptación de infraestructuras y los cambios climáticos han llevado a cancelar o adaptar algunos carteles, como ocurrió con los conciertos del Santiago Bernabeu, IFEMA o el SanSan Festival del año pasado, que tuvo que cancelar varias jornadas debido al viento. Según Albert Guivernau:
“Es necesaria una mayor planificación institucional y marcos regulatorios más estables”.
Y es que estos cambios afectan a la reputación de los eventos por factores ajenos a la organización estrictamente musical.
Qué nos espera en 2026
Para este año se espera un crecimiento sostenido del sector, pero cualitativamente distinto, en el que la industria prioriza la eficiencia operativa, la rentabilidad y la gestión de riesgos. Eventos como Arenal Sound (Burriana) o Viña Rock (Villarrobledo) seguirán operando en niveles próximos a los 300.000 y 240.000 asistentes respectivamente, mientras que el Primavera Sound (Barcelona) continuará consolidando su perfil internacional con un peso creciente del público extranjero. Ello refleja un mercado que ha alcanzado un cierto grado de saturación en volumen, pero no en valor.
Los festivales ajustarán su modelo con mejoras en los accesos y la reducción de aforos, como es el caso del Mad Cool Festival. Festivales como Sónar (Barcelona) seguirán integrando música, tecnología y cultura digital con propuestas como Sónar+D; o el BBK Live (Bilbao), que apostará por una programación internacional más selectiva en un entorno natural singular. Se consolidan los ciclos musicales urbanos y se suman a Icónica Santalucía Sevilla Fest o Noches del Botánico (Madrid), el Starlite Occident (Marbella) y Marenostrum Fuengirola, que combinan música con turismo y experiencias premium, un nuevo modelo al que se están viendo obligados los promotores ante el constante incremento de los cachés de los artistas y de los costes de energía y logística.
La tecnología y la sostenibilidad ya no son opcionales en el sector. La generalización de sistemas cashless, el uso de datos para prever la demanda o ajustar precios y la incorporación de herramientas digitales en la producción han transformado la forma en que se diseñan y gestionan los eventos. Festivales como Granca Live Fest han incorporado soluciones como el uso de hidrógeno verde, mientras que otros eventos avanzan en la reducción de plásticos o en la electrificación parcial de sus infraestructuras.
Por último, este año está evidenciando una creciente entrada de nuevos actores, desde fondos de inversión hasta grandes marcas tecnológicas atraídos por la rentabilidad del directo. Albert Guivernau, investigador de OBS Business School opina:
“Este proceso puede favorecer la profesionalización y el crecimiento, pero también plantea riesgos de concentración y pérdida de diversidad en la oferta”.



