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Los aspectos positivos del Coronavirus

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En un principio no quería escribir sobre el coranovirus. Estamos todos saturados de información y conviene distraer un poco la mente de esta compleja situación que nos sobrepasa a todos. Pero no he podido resistir la tentación de compartir algunas reflexiones sobre algunos de los aspectos positivos que tendrá este evento. Creo que a medio y largo plazo aflorarán muchos colaterales que serán positivos pero que ahora mismo no somos capaces de adivinar. A continuación algunos motivos por los qué ser positivos ante esta situación:

 

Esta pandemia vírica no es una anomalía

Primero constatar que una pandemía viral no es la primera vez que sucede. Hay antecedentes de episodios similares a lo largo de la historia que han sido mucho más traumáticos. En los últimos 100 años la humanidad ha combatido diversos eventos similares. La denominada Influenza del 1918 que dejó más de 17 millones de muertes. El virus de la viruela ha matado entre 300 y 500 millones de personas durante el siglo XX. Solo en las últimas dos décadas hemos asistidos a epidemias del SARS en Asia, el Ébola en África, la viruela, el VIH, el cólera, el tifus, la malaria, la tuberculosis, etc. Vivimos rodeados de virus ya que los humanos somos necesarios para su existencia. Por lo que a pesar de que es difícil de asimilar, esta situación no es una anomalía. Como tampoco lo son las guerras en Europa. A pesar de ello no es un consuelo.

Forma parte del proceso evolutivo de la raza humana

Esto es duro de escribir y leer pero este tipo de eventos aplica la dinámica evolutiva de la especie humana. Un proceso lento pero contínuo que se prolonga desde hace millones de años y que ha hecho que seamos lo que somos. Este evento que tendrá un alto coste en vidas humanas, mejorará la especie humana. Es lo que Nassim Taleb denomina como Antifragilidad. De la misma forma que cada avión estrellado incrementa la seguridad aérea, este virus desarrolla nuestra respuesta inmune mejorando nuestra especie. Como suele decir el refrán: “lo que no nos mata, nos hace más fuerte”. Si la humanidad fuese una base de datos, se está eliminando los registros más antiguos y desactualizados. Lo que lo hace diferente y hace que esta comparación sea cruel, es que estos registros son nuestros padres o abuelos. Pero forma parte de un proceso inevitable de evolución de la especíe.

El planeta necesita un respiro.

Déspues de décadas alertando sobre el calentamiento global y ante la acumulación de evidencias, parece haber un consenso mundial (Trump va por libre) sobre la necesidad de actuar para salvar el planeta. Es el principal reto actual de la humanidad. Este parón obligado aunque sea de unas semanas reducirá drásticamente la contaminación de las principales ciudades.

Foto: AFP. Imágenes de satélite de la Nasa

Está pasando en las principales ciudades chinas donde la calidad del aire que siempre ha sido pésima, ha mejorado en las últimas semanas. O en las aguas de los canales de Venecia que nunca habían estado tan limpias y cristalinas. Incluso empiezan a aparecer peces.

Venecia Vacía Covid-19

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Facebook Venezia pulita via Clarin

¿Será algo puntual que desaparecerá a la que todo vuelva a la anterior normalidad? ¿Un punto de inflexión que revertirá la tendencia? El tiempo lo dirá, pero de momento parece que se ha decretado una tregua en nuestra confrontación con el planeta Tierra.

 

La sociedad necesita parar

Durante gran parte del siglo XX el capitalismo tuvo un contrapoder en el comunismo. La caída del muro de Berlín en noviembre de 1989 nos dejó con un único sistema (Corea del Norte es una anécdota) que gobierna nuestra sociedad. El capitalismo al no tener oposición ha crecido como un tumor desbocado hasta degenerar. El resultado es una sociedad consumista, materialista, egoísta y desigual. Y en este contexto la tecnología, que tantas ventajas nos ha aportado, ha contribuido a exacerbar estas tendencias.

Este alto tiene que servir para que todos nosotros reflexionemos sobre nuestras vidas. Sobre nosotros y si somos felices haciendo lo que hacemos y cómo lo hacemos. Es momento para dedicarnos a nosotros mismos tras años dedicándoselo a los demás.

Un mall americano en fin de semana. Foto:nkarim en Flickr

 

 

La decepción de las cryptomonedas

Uno de los grandes perdedores de esta crisis son las cryptomonedas. En un momento en el que los mercados financieros se han derrumbado y en la que hay incertidumbre sobre el futuro, el dinero busca refugio. El dinero siempre ha sido miedoso y en estas situaciones el oro y el USD son valores seguros. La aparición de Bitcoin hacían pensar en que podía ser una alternativa. Así parecía demostrarlo su comportamiento en las crisis cambiarias de Argentina y Venezuela de los últimos años. Pero las crypto no han pasado el gran examen que está siendo esta crisis. Como se puede apreciar de los gráficos siguientes, la evolución del valor de Bitcoin o Ethereum ha sido el mismo que el de otros activos como las acciones; se han desplomado. Cuando las cosas se ponen “feas”, no confiamos en ellas y volvemos al oro de toda la vida.

 

Precio de las dos principales cryptomonedas (BTC y ETH) y del oro en el período Feb -Mar 2020

La narrativa de las cryptomonedas es muy romántico: descentralización de su gestión, seguro e inmutable, accesible, bla,bla,bla. A la hora de la verdad no han resistido su primer gran envite. Bien por inmadurez o bien por qué quizás no valen nada. El tiempo lo dirá pero en esta crisis han decepcionado lo que plantea serias duras sobre su futuro.

 

 

Nuevas formas de trabajar

Esta crisis llega cuando la sociedad está inmersa en una revolución de la información catalizada por las tecnologías digitales. Tecnologías que han convertido la variable “donde” en algo anécdotico. Hoy en día hay organizaciones que nacen en remoto; buenos ejemplos son Automattic (la empresa que está detrás Wordpress) o Github (respositorio de código online). Pero hay otras miles de organizaciones que trabajan en remoto. Tiene muchas ventajas como la captación de talento y la flexibilidad personal, y muy pocos contras. En estos momentos otras muchas estás descubriendo esta alternativa a la fuerza. Es un cambio cultural que me atrevo a vaticinar que cambiará la forma en que se organiza el trabajo dando paso a estructuras más flexibles donde la presencia no sea obligada. Viene a mi mente la anacrónica ley aprobada hace pocos meses que obliga a fichar a los trabajadores de las empresas. Tenemos la oportunidad de crear estructuras más flexibles y áfiles que nos permitan encontrar un equilibrio profesional y personal. No podemos dejar pasar esta oportunidad.

Trabajadores en un Starbuscks

Concluyendo, aún es pronto para poder valorar el evento del coranovirus. Ahora mismo estamos en un shock y no somos capaces de tomar de decisiones racionales. Demasiada incertidumbre y pesimismo. Pero el mundo no se acaba y resurgiremos. Ahora toca aguantar. Resistir es vencer.