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Reflexiones sobre la Reputación Digital

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El término reputación es tan antiguo como el ego de las seres humanos. Una buena definición del término Reputación es que es la percepción que tienen los demás sobre tí. Es parecida a la de Jeff Bezos fundador de Amazon sobre la marca (uno de los elementos de a reputación): “Marca es lo que se dice de ti cuando no estás en la habitación”. La reputación es todo lo que transmites en cada una de tus palabras, gestos o hechos. Todos tenemos una reputación. Lo que es relativamente nuevo es el contexto donde se desenvuelve la reputación. Este contexto es digital y lo está cambiando todo a un ritmo sin precedentes. A continuación comparto algunos aspectos a tener en cuenta en la gestión de tu reputación digital.

  1. Contexto Digital. Las tecnologías digitales en forma de plataformas sociales han democratizado la creación y difusión de contenidos (información y conocimiento). Cualquier persona los puede escribir y distribuir a nivel global y en tiempo real sin coste alguno. El resultado de esta democratización es un tsunami creativo muy difícil de gestionar por personas y organizaciones que se ven expuestas a millones de impactos cada año. Es la lucha por nuestra escasa atención.
  2. El empowerment del consumidor. Las marcas y las personas estamos cada más expuestas al escrutinio global con la realidad añadida de que no controlamos los nuevos medios digitales. Nuestros activos reputacionales están en constante riesgo, y por tanto su gestión se ha convertido en estratégico para personas y organizaciones. Esta gestión en un nuevo contexto (digital) requiere de conocimientos, competencias y herramientas nuevas. Hemos de volver a aprender a dialogar con nuestros usuarios /consumidores que poseen más información y más herramientas. La conversación unidireccional, prepotente, basada en la asimetría de información es cosa del pasado.
  3. La transparencia es un valor al alza: Una de las mejores estrategias y que demanda la sociedad actual es la transparencia, la naturalidad y la honestidad. Puede que siempre haya sido así, pero nunca habían sido tan importantes. En este contexto de transparencia radical, las mentiras, engaños e imposturas se descubren rapidamente. Cada día somos testigos de alguna crisis reputacional de marcas y personas.
  4. La importancia de la confianza. Cada vez se crea más contenios y consumimos más contenidos. Todo ello de forma acelerada ya que hay mucho por consumir. Esta aceleración tiene como consecuencia la aparición de la desinformación en forma de fake news que a su vez, ha comportado el aumento del escepticismo de la sociedad. Sospechamos de todo lo que no nos gusta o no encaja con nuestra forma de pensar. La mejor forma de combatir el escepticismos es mediante la confianza. Son tiempos en que la confianza hace de ancla, nos aporta seguridad y estabilidad en estos tiempos de mucha incertidumbre. La confianza junto a la transparencia y la honestidad comentadas anteriormente son los mejores atributos para crear una reputación en el contexto actual. Por eso las marcas son tan importantes para las organizaciones: transmiten confianza en tiempos convulsos.
  5. Elige tu etiqueta. En un mundo de abundancia y comoditización de productos y servicios, ¿cuál es tu propuesta de valor diferencial? ¿Cuál es tu posicionamiento? ¿Cómo te distingues de la masa? Eligiendo una etiqueta para construir una identidad digital sobre la que construir tu reputación. Normalmente esta etiqueta está relacionada con temas/áreas/disciplinas en las que tengas un amplio conocimiento y dominio, y sobre los que puedas producir contenidos de calidad. Actualmente cualquier nicho es suficientemente grande. ¿Cuál es el tuyo?
  6. Crea y cuida tu red de contactos. Lo que en el mundo analógico era una agenda, ahora es el llamado social graph. El concepto es el mismo pero potenciado exponencialmente. Quizás el mejor exponente en el plano profesional es LinkedIn. Instagram si eres un artista creativo. Utilizadas de forma profesional puede ser una gran palanca de construcción de reputación. Cada etiqueta tiene sus canales y plataformas. Lo que no ha cambiado es a necesidad de cuidar esta red. Y no hay mejor consejo que da mucho (comparte conocimiento, opiniones, consejos, etc) antes de esperar a recibir.
  7. No seas visceral ni sobrerreacciones. Una de las prestaciones que echo de menos en todas las redes sociales es la de retrasar los envíos de mensajes unos minutos. O incluso segundos. El tiempo suficiente para poder pensar antes de publicar un mensaje que te puede acompañar el resto de tu vida y del que seguramente te arrepentirás haber publicado. Por lo que la táctica de contar hasta 10 antes de darle al botón de enviar, es un buen consejo.
  8. Protege tu entorno y prepárate para gestionar crisis. Parte de la base que no existe la seguridad absoluta en el medio digital. Todo es susceptible de ser hackeado. Por lo que se muy cuidadoso e implanta medidas de seguridad para evitar en la medida de lo posible hackeos. Esto pasa por tener contraseñas seguras y diferentes en todos tus servicios web, por activar la doble autenticación en los dispositivos móviles, instalar software antitraqueo, etc. No te librará de ser hackeado si alguien se lo propone, pero al menos no se lo pondrás fácil. Y cuando hayas instalado tu perímetro de seguridad, prepara un protocolo de crisis para cuando suceda. Suceder, sucederá. Es cuestión de tiempo. Mejor estar preparados.

La reputación siempre ha sido un gran activo por todo lo que implica. En los contextos digitales tan acelerados y en coyunturas con tanta incertidumbre, lo es toda vía más. Préstale atención.