pensamiento abstracto

¿Qué es el pensamiento abstracto y por qué necesitas potenciarlo?

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El pensamiento abstracto es una capacidad exclusivamente humana. Se refiere a la disposición que tenemos las personas para crear ideas originales o plantear situaciones que nos ayuden a anticiparnos a posibles escenarios.

Desarrollar este tipo de pensamiento requiere una desconexión parcial con el mundo material y el hallazgo de relaciones y vínculos con lo que no vemos, es decir, con las ideas, las nociones y el mundo inmaterial.

Sin embargo, el hecho de que sea una cualidad exclusivamente humana no quiere decir que todas las personas la tengan. Mientras que en algunas es innata, en otras requiere de formación y constancia.

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¿Qué es el pensamiento abstracto?

Es la capacidad de captar lo esencial de las cosas y las propiedades comunes, lo que permite evaluar las situaciones y tomar decisiones que ayudan a planificar el futuro. Es una forma de pensamiento simbólico de la que se derivan unas ciertas conclusiones.

Sirve para entender la interrelación que puede existir entre varias ideas o elementos, y permite imaginar y desarrollar nuevas ideas, así como aprender de las experiencias pasadas y aprovechar todo ese conocimiento para reflexionar sobre el futuro.

Características

  • Se centra en elementos que no están presentes, no se centra solo en el entorno.
  • Permite imaginar y crear, lo que da lugar a innovación.
  • Estimula un pensamiento más reflexivo.
  • Ayuda a encontrar diferentes soluciones para cada problema.
  • Se basa en la construcción de hipótesis sin necesidad de probarlas de forma empírica.
  • Es flexible e incita al debate.

Ventajas del desarrollo del pensamiento abstracto

Alguien podría decir que no hay nada mejor que vivir el día a día y mantenernos con los pies en la tierra a todas horas. Y en cierta forma, lleva razón. Sin embargo, así como es necesaria la capacidad pragmática para cualquier asunto cotidiano, a veces es preciso levantar un poco la mirada y ver todo con cierta perspectiva.

El pensamiento abstracto nos permite justamente esa mirada, de la cual se derivan numerosos beneficios como los siguientes:

Análisis de probabilidades y escenarios alternativos

En cierta forma, el pensamiento abstracto consiste en viajar a otros escenarios y mundos, tal como lo hacemos cuando vamos al cine o leemos un libro. Pero no solo por el hecho de viajar; al contrario, la idea es extraer de ello algo útil para nuestro presente.

Impulsa la creatividad

La búsqueda de nuevas ideas y conexiones con el mundo inmaterial potencia nuestra capacidad creativa, muchas veces limitada por los recursos materiales que tenemos a mano.

Ayuda a la formación de criterio personal

Cuando acudimos a este tipo de pensamiento, estamos fortaleciendo nuestros criterios ante determinadas situaciones o contextos. Lo contrario sería que otros pensaran en nuestro lugar.

Favorece la independencia personal

El pensamiento abstracto también nos hace personas más libres, independientes y autónomas. En última instancia, de lo que se trata es de bucear un poco en nosotros mismos y encontrar de esta forma las respuestas que buscamos aplicar en la realidad.

Pensamiento abstracto: utilidad en la gestión empresarial

Un gerente necesita, más que cualquier otra persona del engranaje corporativo, una visión integral de la empresa que gestiona. Es indispensable tener perspectiva y saber anticiparse a diferentes escenarios para la buena marcha del negocio.

Todas estas herramientas se las proporciona el pensamiento abstracto, pues permite que su mirada se proyecte al plano de las ideas y emprenda el hallazgo, no siempre fácil ni inmediato, de soluciones con sentido práctico.

Se suele creer que la toma de decisiones es una labor netamente pragmática, es decir, en la que sólo intervienen elementos de la realidad tangible. Sin embargo, es sobre todo un proceso que surge de ideas, análisis y consideraciones previas.

O dicho en pocas palabras: la visión a largo plazo, la formación de un criterio propio, la capacidad de análisis y la toma de decisiones; labores fundamentales para todo gerente de una empresa; se pueden impulsar recurriendo de vez en cuando al pensamiento abstracto. La gestión no es sólo materia; también es ideas.