
Cómo llegar a ser CEO o Director General en España
Para alcanzar la dirección ejecutiva (CEO) en España en 2026, es imprescindible saber gestionar la rentabilidad de la empresa y aplicar la tecnología de forma estratégica.
El mercado exige líderes integradores capaces de interpretar el impacto ético de la tecnología, garantizar la sostenibilidad y gestionar un talento escaso, asegurando siempre la rentabilidad financiera.
La cúpula directiva actual de cualquier sector se sostiene sobre cuatro pilares estratégicos que actúan como filtro primario de entrada:
- Formación técnica de base y ascenso del perfil STEM.
- Dominio de la IA como responsabilidad fiduciaria.
- Postgrados de élite y certificaciones en ESG y gobernanza.
- Liderazgo humano orientado a la resiliencia organizativa.
En este artículo analizamos la formación académica y certificaciones más valoradas, detallamos las habilidades clave para sobrevivir en este entorno, y desglosamos los requisitos reales que exigen hoy los reclutadores de alta dirección independientemente del sector de especialización.
Conocimientos recomendados para el puesto
Para asumir la máxima responsabilidad corporativa, es imprescindible contar con una formación universitaria superior. Históricamente, el acceso a la cúpula directiva en España ha estado dominado por licenciaturas tradicionales como Economía, Administración y Dirección de Empresas (ADE) o Derecho.
Sin embargo, el mercado actual exige una evolución. Aunque los conocimientos financieros y de gestión de negocio siguen siendo indispensables, los reclutadores y consejos de administración buscan cada vez más perfiles que combinen esta visión comercial con una base técnica.
A continuación, repasamos cómo se distribuyen estas disciplinas académicas y qué competencias tecnológicas exigen actualmente las empresas para liderar con éxito.
Formación STEM y competencias tecnológicas del CEO
El rigor técnico ya no es un valor añadido; es el filtro de entrada a la alta dirección. La formación de los CEOs españoles ha pivotado desde las humanidades y el derecho hacia las ingenierías y las ciencias.
De acuerdo con datos del Instituto de la ingeniería de España, en torno a un tercio de los líderes del IBEX 35 tienen formación en ingeniería, una tendencia consolidada por la necesidad de gestionar operaciones globales con precisión analítica. La base técnica permite al directivo navegar con solvencia en sectores estratégicos como la energía, la construcción y las finanzas.
Entre las principales competencias STEM destacan el análisis de datos (data analytics), el conocimiento de inteligencia artificial y automatización, el pensamiento computacional, la gestión de la transformación digital y la ciberseguridad. Estas habilidades permiten a los CEOs tomar decisiones basadas en evidencia, integrar tecnologías emergentes en la estrategia corporativa y liderar procesos de innovación en entornos altamente competitivos.
Para observar de forma práctica cómo se distribuyen estos estudios en el mercado real, la siguiente tabla, hecha con datos recopilados de Rankia y Forbes de 2022 y 2025, detalla las titulaciones de grado de los directores ejecutivos de algunas de las principales empresas del IBEX 35. Se puede apreciar el fuerte peso actual de las ingenierías y carreras técnicas en la cúpula económica española:
| Empresa (IBEX 35) | Director/a Ejecutivo/a | Titulación de Grado |
| Iberdrola | José Ignacio Sánchez Galán | Ingeniería Industrial |
| Santander | Ana Botín | Ciencias Económicas |
| Telefónica | José María Álvarez-Pallete | Ciencias Económicas |
| Endesa | José D. Bogas Gálvez | Ingeniería Industrial |
| Inditex | Óscar García Maceiras | Derecho |
| ACS | Florentino Pérez | Ing. Caminos, Canales y Puertos |
| Repsol | Josu Jon Imaz | Química |
| Naturgy | Francisco Reynés | Ingeniería Industrial |
| Ferrovial | Ignacio Madridejos | Ingeniería Civíl |
Esta especialización permite a los directivos liderar la integración de tecnologías disruptivas en el núcleo del negocio.
La IA y la tecnología como eje del C-Suite
La frontera entre negocio y tecnología ha desaparecido. Según el informe del Microsoft AI Economy Institute, España se sitúa en la sexta posición a nivel mundial en adopción de inteligencia artificial. De hecho, nuestro país cerró el segundo semestre de 2025 con una tasa de uso del 41,8%, consolidándose como uno de los líderes globales gracias a su inversión temprana en infraestructura digital y capacitación.
Con este volumen de adopción masiva en el mercado, la supervisión de la tecnología ha dejado de ser una tarea delegable para convertirse en una responsabilidad fiduciaria ineludible para el CEO, quien debe interpretar su impacto económico y ético en la organización.
El aspirante a CEO debe actuar como arquitecto presupuestario y ético. Ya no basta con delegar en el CTO; el Director General debe evitar la deshumanización laboral mediante un criterio sólido. Sus responsabilidades tecnológicas incluyen:
- Gobernanza ética de algoritmos y sistemas automatizados.
- Ciberseguridad entendida como un activo de confianza para el cliente.
- Análisis de datos masivos para la mitigación de riesgos geopolíticos.
Esta preparación técnica se valida y perfecciona a través de la formación ejecutiva de alto nivel.
Para profundizar en el tema te recomendamos el siguiente artículo que señala las habilidades digitales clave para liderar empresas en la era de la IA.
Postgrados
El mercado de la educación ejecutiva en España muestra un crecimiento sostenido, impulsado por la creciente demanda de formación continua y desarrollo directivo. En los últimos años, algunas escuelas de negocio han registrado incrementos de demanda cercanos al 10–20%, según el medio El País. En este contexto, el posgrado se consolida como un elemento clave para acceder a posiciones de alta dirección.
Los programas más cursados por los líderes empresariales para alcanzar el C-suite son el Executive MBA (EMBA) y el Global Executive MBA. De hecho, al analizar los mejores másteres ejecutivos, destaca que todos han integrado de forma obligatoria módulos de inteligencia artificial, análisis predictivo y sostenibilidad para la toma de decisiones.
El Executive MBA (EMBA) se consolida como la titulación de referencia para aquellos profesionales con una trayectoria sólida (entre 8 y 12 años de experiencia) que aspiran a dar el salto a la alta dirección (C-suite).
Para preparar a la nueva nueva dirección ejecutiva , los currículos de mayor prestigio se centran actualmente en estas áreas de especialización:
- Liderazgo humanista y ético: Un enfoque en el propósito corporativo para asegurar que la integración tecnológica esté alineada con la cultura y los valores humanos.
- Digitalización y economía digital: Capacitación para liderar la transformación tecnológica mediante metodologías híbridas (blended) y nuevas estrategias de gestión comercial.
- Visión global y multiculturalidad: Inmersión profunda en mercados internacionales, creación de alianzas estratégicas globales y gestión de la diversidad europea.
Te recomendamos leer el artículo sobre la diferencia entre MBA y EMBA si te estás planteando cursar uno.
Certificaciones
En un entorno regulatorio y tecnológico que cambia a un ritmo acelerado, los títulos universitarios o de máster tradicionales no siempre cubren las nuevas exigencias del mercado con inmediatez. Por ello, las certificaciones especializadas actúan hoy como mecanismos ágiles para validar competencias críticas y son un requisito cada vez más demandado para acceder a la dirección ejecutiva.
Buen Gobierno (IC-A)
La certificación en “Buen Gobierno de las Sociedades” del Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A) es una acreditación de reconocido prestigio en España, ampliamente valorada por inversores, headhunters y reguladores, y orientada a la profesionalización de los consejos de administración.
Este programa enseña al directivo a aplicar de forma práctica la gobernanza corporativa. En concreto, capacita al directivo para supervisar el cumplimiento normativo y promover la transparencia y la ética en la empresa.
Sostenibilidad y ESG (EFPA/CSE)
Ante la normativa CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive), el título de ESG Advisor es vital. Acredita la capacidad para gestionar riesgos ambientales en la cadena de valor.
Si te interesa el tema, puedes encontrar más información en nuestro artículo sobre las razones de especializarse en ESG en 2026.
IA Estratégica (ISDI/CAIS)
Acreditaciones como el Certified Artificial Intelligence Scientist (CAIS) o los programas directivos del ISDI están ganando relevancia en la formación de la alta dirección. Estas formaciones permiten a los directivos comprender y liderar la transformación basada en inteligencia artificial sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.
En concreto, estos programas enseñan a interpretar el impacto económico y ético de las nuevas tecnologías. Su principal utilidad radica en capacitar al directivo para alinear la IA con la cultura de la organización, utilizándola como una palanca de innovación y transformación empresarial, al tiempo que se promueve un enfoque responsable y centrado en las personas.
Soft skills como habilidades críticas
Las habilidades blandas son ahora activos de rentabilidad. La empatía, la resiliencia y el pensamiento crítico definen la capacidad de mantener el compromiso del equipo. El 70% del éxito de una organización depende directamente del estilo de liderazgo. No en vano, el 70% del engagement de un equipo depende directamente de su mánager, según Gallup, lo que sitúa el liderazgo como un factor decisivo en el rendimiento organizativo.
Conceptos clave para el liderazgo en 2026:
- Comunicación empática: Generar confianza en procesos de cambio permanente.
- Adaptabilidad: Tomar decisiones con información incompleta en mercados volátiles.
- Juicio humano ante la IA: Aportar intuición empresarial para interpretar datos algorítmicos.
Requisitos para ser CEO
A lo largo de este artículo hemos analizado qué conocimientos, habilidades y certificaciones exigen los reclutadores. Sin embargo, el éxito para alcanzar la máxima responsabilidad corporativa radica en el cuándo: el ascenso es el resultado de acumular experiencia de forma estratégica para demostrar versatilidad y resultados a lo largo de los años.
Para planificar este recorrido sin quemar etapas, a continuación estructuramos a modo de checklist cronológica los hitos exactos que el aspirante debe ir consolidando en cada fase de su carrera:
Etapa Junior / Media (Foco STEM)
- Consolidar base analítica y fluidez tecnológica.
- Obtener certificaciones técnicas iniciales.
Dirección Funcional (Gestión de equipos y P&L)
- Gestionar unidades de negocio con responsabilidad financiera directa.
- Demostrar capacidad de generar crecimiento rentable.
Alta Dirección (Estrategia transversal y ESG)
- Liderar proyectos transnacionales y de transformación/reestructuración.
- Integrar criterios ESG en la toma de decisiones estratégicas.
Sucesión a CEO (Visión y Gobernanza)
- Cultivar una marca personal influyente en el sector.
- Obtener certificaciones en Buen Gobierno que sirve para prepararse para interactuar con consejeros, gestionar riesgos y garantizar el cumplimiento normativo.
Este recorrido técnico se diferencia mediante el factor humano que distingue a un gestor de un líder. Por ejemplo, desarrollar una marca personal sólida y una visión estratégica no solo mejora la visibilidad del directivo, sino que aumenta sus probabilidades de ser considerado para posiciones de alta dirección.
Del mismo modo, adquirir conocimientos en buen gobierno permite entender cómo se toman decisiones al más alto nivel, facilitando la transición hacia roles como CEO o miembro de un consejo de administración.
En conjunto, estos elementos permiten al directivo no solo ejecutar, sino influir y participar en los órganos donde se define el rumbo de la compañía.
Requisitos de mercado español
Las consultoras de alta dirección exigen un equilibrio entre planificación estratégica y ejecución comercial. El estándar incluye inglés C1 y una trayectoria de 6 a 10 años en dirección general.
Perfiles específicos demandados:
- Director general B2B: Enfoque en excelencia operativa y gestión estricta de P&L.
- Director de expansión: Negociación de alto nivel y visión de mercados internacionales.
- Director industrial: Control de costes, seguridad y sostenibilidad en plantas.
- Head of procurement: Influencia directa a nivel de Consejo y aportación de valor comercial.
Los reclutadores priorizan la capacidad de gestionar el salario emocional y fomentar la diversidad como motor de competitividad.
El perfil definitivo del CEO en 2026
El CEO de 2026 es un híbrido entre analista de datos y mentor humano. Su misión es construir una cultura donde la tecnología potencie el talento sin deshumanizarlo. El camino a la alta dirección no es una línea recta administrativa, sino un aprendizaje constante en ética y resiliencia.
La sostenibilidad y la ética son los únicos motores de competitividad y rentabilidad a largo plazo en el mercado español.


