
Informe OBS: El sector energético en España, hacia una descarbonización sostenible
El cierre de las nucleares encarecerá el costa de la vida un 23%

- Es urgente invertir en digitalización y almacenamiento eléctrico para mitigar riesgos económicos que pueden alcanzar miles de millones de euros en sectores clave como la industria y los servicios.
- En 2026 el consumo eléctrico alcanzará récords históricos. Habrá un gran despliegue de baterías para el almacenamiento y se mejorará la interconexión eléctrica entre España y el resto de Europa.
- La retirada de los primeros 1,000 MW de potencia firme de Almaraz I se traducirá en un encarecimiento directo del coste de la vida en un 23%; para la industria supondrá un 35% y para el sector servicios en torno al 20%.
Enero 2026. OBS Business School, institución perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, publica el informe El sector energético en España, dirigido por el profesor Víctor Ruiz Ezpeleta.
El bienio 2025-2026 marca un punto de inflexión definitivo en la transición energética global, que ha pasado de una fase de instalación masiva a una de gestión inteligente y resiliencia sistémica. Tras superar en 2024 la barrera del 50 % de generación renovable en España, el sector se enfrenta ahora al reto de la estabilidad operativa en un entorno de alta penetración de electrónica de potencia y baja inercia convencional. El apagón del pasado mes de abril mostró vulnerabilidades críticas en el sistema. Y es que, aunque la descarbonización ya es una realidad imparable, técnicamente es más compleja de lo previsto inicialmente.
Por un lado, se encuentra la "tiranía" de los Inversores, que deben valorar los riesgos al depositar su dinero en renovables que son baratas, pero cuya integración sin inercia sintética crea un riesgo sistémico. Por otro, el desequilibrio que se ha producido entre sostenibilidad, asequibilidad y seguridad, que debe volver a ser la prioridad en la inversión de infraestructuras. Y, por último, el reto de gestionar millones de datos en tiempo real y la necesidad de contar con algoritmos de "curación" instantánea.
Por tanto, no basta con instalar potencia renovable; es imprescindible dotar al sistema de mecanismos de respaldo y estabilidad dinámica. El apagón ocurrido en abril de 2025 en España y los incidentes en Chile subrayan la urgencia de invertir en digitalización y almacenamiento para mitigar riesgos económicos que pueden alcanzar miles de millones de euros en sectores clave como la industria y los servicios. El futuro próximo exige una visión holística que combine la eficiencia energética, el autoconsumo y la gestión activa de la demanda. Solo mediante una red eléctrica inteligente y bien interconectada se podrá garantizar un suministro sostenible, seguro y económicamente competitivo.
Previsiones del sector energético en 2026
La prioridad absoluta del sector para este año es la flexibilidad y la modernización de las redes. Se espera que el consumo eléctrico alcance récords históricos impulsado por la electrificación del transporte, el calor industrial y, especialmente, la demanda masiva de los centros de datos destinados a la Inteligencia Artificial. Se producirá un gran despliegue de almacenamiento (BESS) y se acelerará la instalación de baterías para actuar como "parachoques" de frecuencia y gestionar la intermitencia solar. Se establecerán normativas técnicas que obliguen a las plantas renovables a integrar inversores capaces de simular la inercia de las máquinas síncronas tradicionales y así evitar colapsos ante perturbaciones en la red. Se trabajará para elevar la interconexión entre España y el resto de Europa por encima del 10%, una prioridad estratégica para romper la condición de "isla eléctrica" que mantiene nuestro país. Y se consolidarán proyectos de Hidrógeno verde como el H2med y los polos en Chile (Magallanes), que pasarán de la fase piloto a la escala industrial, orientándose a la exportación de e-combustibles.
La situación actual
El Cero energético que sufrió España el pasado año demostró que había una infraestructura de Interconexión Insuficiente. Hoy, España sigue incumpliendo el objetivo de la UE de al menos un 10-15% de capacidad de intercambio con los países vecinos. Por eso, se ha propuesto el refuerzo de la Interconexión transpirenaica priorizando los proyectos de cables submarinos por el Golfo de Vizcaya para elevar la capacidad de intercambio por encima de los 8,000 MW.
Además, falta una capacidad de almacenamiento a gran escala. Cuando se produjo el apagón España solo contaba con 8 GW de almacenamiento (principalmente bombeo hidráulico), insuficiente para absorber una oscilación de 15 GW en segundos. El Plan Masivo de Baterías (BESS) busca acelerar la instalación de al menos 20 GW de almacenamiento por baterías que actuarán como "parachoques" de frecuencia antes de 2030.
Para evitar que situaciones similares se repitan, el informe de OBS afirma que se debe obligar a las nuevas plantas renovables a utilizar inversores de "formación de red" (Grid-Forming) que simulen la inercia de las máquinas síncronas tradicionales. Así como a implementar algoritmos de Inteligencia Artificial en los centros de control para poder predecir y aislar fallos en microsegundos, mucho antes de que se vuelvan sistémicos.
Qué supondrá el cierre de las nucleares
A inicios de 2026 la energía nuclear continúa siendo una parte importante de la generación de energía en España. A pesar del crecimiento de las renovables, la nuclear garantiza la estabilidad de la frecuencia. Su cierre elevará el precio del mercado mayorista y aumentará las emisiones al tener que quemar más gas en ciclos combinados para cubrir el hueco. Quizá podamos aprender de la experiencia alemana, tal como afirma el profesor Ruiz Ezpeleta:
“Alemania ha logrado una cuota récord de renovables (62%) pero a costa de tener la electricidad industrial más cara de Europa y una dependencia crítica de las interconexiones con países que sí tienen nuclear (como Francia o República Checa)”.
Sin la inercia de los grandes turbogeneradores nucleares, eventos como el del 28 de abril de 2025 podrían repetirse si no se despliega masivamente la tecnología de inversores de formación de red. Y el desmantelamiento, además, supondrá la pérdida de miles de empleos de alta cualificación técnica que difícilmente serán absorbidos por el sector renovable, menos intensivo en mano de obra operativa.
El año 2027 marcará un punto de inflexión en el mercado mayorista español. La retirada de los primeros 1,000 MW de potencia firme de Almaraz I alterará la curva de oferta desplazando el equilibrio hacia tecnologías más caras en momentos de baja producción renovable. Para el consumidor, ello se traducirá en un encarecimiento directo del coste de la vida en un 23%; para la industria supondrá un 35% y para el sector servicios en torno al 20%.



