Dirección por objetivos - 1

¿Qué es la dirección por objetivos y cómo aplicarla en tu empresa?

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¿Has escuchado hablar de la dirección por objetivos? Se trata de un tipo de dirección empresarial que lleva años implementándose, pero que se vió potenciada por la pandemia debido a la necesidad de gestionar equipos de trabajo en remoto. De ella y de sus ventajas hablaremos en este artículo.

¿Qué es la Dirección por Objetivos?

Cuando hablamos de Dirección por Objetivos o DPO nos referimos a una metodología que busca vincular y alinear los objetivos de la empresa con los objetivos de los empleados. 

Se trata de un concepto desarrollado en 1956 por Peter Drucker y que tiene desde entonces muchísimos adeptos y ha dado grandes resultados. 

La Dirección por Objetivos se apoya en la convicción de que lograr un objetivo común entre las distintas esferas y jerarquías de una organización facilitará la consecución de los resultados estratégicos corporativos.

La base fundamental de esta idea es que si los empleados se involucran en el proceso del que participan, será mucho más fácil, rápido y probable que se desempeñen de manera eficiente en su tarea. 

Se busca que todas las áreas trabajen con compromiso, convicción, madurez y responsabilidad. No nos referimos a una mera política de recursos humanos sino a una estrategia de dirección empresarial participativa e integral.

Muchos podrían pensar que los trabajadores conocen las metas de la empresa, pero se equivocan. Lo normal es que los trabajadores conozcan las tareas que deben desempeñar y reciban órdenes o instrucciones puntuales de trabajo, pero suelen desconocer absolutamente qué es lo que se espera de ellos, qué parte del engranaje total ocupan, cuál es su importancia dentro de la empresa. 

Este sistema de dirección de empresas los convierte de meros ejecutores de tareas pre asignadas, en lugar de inspirarlos para que sean partícipes activos, motivados y comprometidos en el éxito de la organización. 

Ventajas de la DPO

La administración y dirección de empresas por objetivos ofrece una serie de ventajas para las empresas. Las más importantes son las siguientes:

  • Trabajo comprometido por la  autonomía. Cuanto más claro esté el objetivo que un colaborador o equipo debe alcanzar, mayor es la eficiencia y eficacia de la persona o equipo. Esto se debe a que no importa cómo llegue a alcanzarlo (tiene autonomía), sino que lo importante es que lo consiga en tiempo y forma.
  • Foco en el objetivo y no en la tarea. En la dirección por objetivos las tareas que se vayan realizando no son lo importante, por tanto no requieren supervisión diaria. El responsable a cargo lo que monitorea es la evolución del trabajo que se está realizando para asegurarse de que se está avanza hacia el logro del objetivo. 
  • Facilita la dirección de equipos remotos. De regreso a esta nueva normalidad, si bien en muchas organizaciones se ha vuelto a la presencialidad, también es cierto que una parte de los colaboradores trabaja 100% en remoto. Además, quienes asisten presencialmente ahora cuentan con el beneficio de tener 1 o 2 días semanales de teletrabajo. Esta modalidad híbrida se hace posible gracias a la adopción de la dirección por objetivos. 
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¿Cómo se establece la Dirección por Objetivos?

Como dijimos, se trata de una metodología que busca que todas las áreas jerárquicas de una misma organización estén involucradas y alineadas para alcanzar las metas de la empresa. Pero, ¿cómo se logra? La propuesta es que todas las áreas, empleados, coordinadores, directivos, planeen de manera conjunta los objetivos y metas comunes.

¿Qué favorece esto? Que mientras se trabaja para lograr alcanzar las metas de la organización, se está trabajando también para alcanzar los objetivos individuales de los trabajadores de la misma organización.

¿Cómo se hace? Recordemos que los objetivos deben identificarse, acordarse y establecerse entre los gerentes o coordinadores de cada área y los equipos que las conforman. La metodología aconsejada se explica a continuación. 

Definición - Largo plazo

Teniendo en cuenta que siempre nos referimos a metas SMART (específicas, medibles, alcanzables, relevantes y a tiempo), se sugiere definir entre una y tres metas a alcanzar a largo plazo para la organización. 

Es importante tener en cuenta que al mismo tiempo que se definen estas metas habrá que proveer todos los recursos que se precisen para lograr su cumplimiento. 

Definición - Corto plazo

Una vez definidos los objetivos de largo plazo de la organización hay que proceder a definir los de mediano y corto plazo que serán los que nos conduzcan a alcanzarlas.
Esta es la manera de que esos objetivos macro nos resulten alcanzables, dividiéndolos en pequeñas metas, mojones realizables.

Identificadas estas metas de corto y mediano plazo se deberá comunicar con toda claridad a los empleados no solo cuales son esas metas (que, recordemos, surgen del trabajo conjunto con ellos) sino también qué se espera de cada uno de ellos en ese camino. Deberá quedar claro también quién se encargará de cada rol y tarea y cuáles son los plazos establecidos para lograrlos.

Monitoreo

El seguimiento y monitoreo de tareas es imprescindible. Nos permite conocer cuál es el rendimiento del equipo y cuáles los progresos que se van alcanzando. Es la manera de saber que estamos avanzando y que cumplimos con los pasos y tiempos establecidos en el cronograma. 

Tanto la realización de breves y puntuales reuniones periódicas ― en caso de que sean necesarias ― como el acceso a las hojas de ruta y seguimiento con los reportes de estado de cada uno, son buenas medidas a implementar en esta etapa. 

Feedback

El monitoreo nos permite también esta instancia tan necesaria: la de feedback. Es importante que podamos acompañar a nuestros equipos, resolver los problemas a tiempo, atacarlos colectivamente y celebrar los logros que haya en el camino, todas buenas prácticas para mantener a los equipos sólidos y unidos. 

Evaluación

Si bien se requiere de una evaluación constante de cada etapa, la evaluación final es una instancia sumamente necesaria. Al lograr los objetivos planteados es importante realizar las evaluaciones de desempeño de los miembros de los equipos, tanto de manera individual como relacional y colectiva. 

Esto nos permite revisar lo que debe ser mejorado o perfeccionado, evitar los fallos y celebrar los éxitos. Para este tipo de evaluación se utilizan los OKR’s (Objetivos y Resultados Clave. Una metodología para medir desempeño en el largo plazo). 

La DPO: una filosofía eficaz

Entre los diferentes tipos de dirección, la DPO es de las más beneficiosas. Al hablar de Dirección por Objetivos hablamos de una filosofía y metodología estratégica que tiene por objetivo la correcta coordinación de recursos, personas y mecanismos dentro de una empresa con el fin de alcanzar los objetivos corporativos con la implicación efectiva de los colaboradores.

Hablamos de una metodología fundamental, que beneficia a todos:

  • los empleados, que a partir de ella sabrán exactamente qué se espera de ellos, qué rol ocupan en la línea corporativa, cuentan con mayor rango de acción y autonomía para aportar creativamente al proyecto, se reconocen objetivamente sus logros y aportes al proyecto general, es escuchado y sabe cómo mejorar en su propio camino profesional. 

  • A los coordinadores, que pueden concentrar su supervisión en las áreas más relevantes, tienen un equipo mucho más sólido, más implicado y comprometido con los objetivos, evita malos entendidos o confusiones, que muchas veces llevan a malestares grupales, pueden introducir mejoras sustantivas, mejora su juicio y por ende su propia función de liderazgo y coordinación

  • La propia empresa, en la que todos tienen las metas y responsabilidades claras, se trabaja en un clima más armonioso, se facilita la delegación, se propicia el desarrollo profesional de los empleados, el trabajo en equipo no solo se fortalece sino que lo hace en torno a los objetivos estratégicos corporativos, propicia alcanzar mayores niveles de compromiso, mejores resultados y, finalmente, mayores ganancias sostenidas en el tiempo.

Siempre, pero sobre todo en estas épocas de mayor exigencia en el entorno profesional, se sugiere aprovechar las bondades de esta metodología, habilitando el impulso creativo que aportan los equipos y profesionales motivados e implicados en los objetivos empresariales.