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¿Que és ZEROe?

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ZEROe. Vuelos comerciales con propulsión a hidrógeno. 

El hidrógeno es un elemento que abunda en nuestro planeta. Al entrar en contacto con el oxígeno y con el aporte de un punto caliente, se genera una reacción exotérmica de forma espontánea, liberando energía. Debido a que la combustión del hidrógeno no genera dióxido de carbono ni gases de efecto invernadero se ha convertido en unos de los combustibles del futuro. 

Como mencionamos en nuestro post sobre los Trenes a Hidrógeno, varias empresas de transporte por ferrocarril ya están en camino al desarrollo de esta tecnología. Pero no están solas. 

La pandemia del COVID-19 no ha detenido a los equipos de desarrollo e innovación de Airbus, quienes presentaron el concepto ZEROe el septiembre pasado. El gigante europeo ha diseñado tres prototipos de aviones propulsados por hidrógeno, que propone despegar con pasajeros para el 2035.  

Según se menciona en su sitio web, la idea de estas aeronaves es que utilicen el hidrógeno como fuente de energía primaria para su propulsión, a través de turbinas de gas modificadas. De este modo, se prescinde del combustible fósil, obteniendo vapor de agua como producto de la combustión, en lugar de dióxido de carbono. Además, las celdas de combustible de hidrógeno crean energía eléctrica que complementa a la turbina de gas, dando como resultado un sistema de propulsión híbrido eléctrico altamente eficiente. 

Las ventajas ya las conocemos. El hidrógeno tiene una densidad de energía por unidad de masa que es tres veces mayor que la del kerosene. Por otro lado, es un elemento que abunda en nuestro planeta en forma de agua, aunque debe separarse del oxígeno para poder utilizarlo con fines industriales. 

Sin embargo, los desafíos a resolver son muchos, pero podemos centrarnos en el almacenamiento del hidrógeno, en la seguridad de los vuelos y en el cambio del entorno. 

  1. Almacenamiento. Por un lado, el almacenamiento en la propia aeronave. El hidrógeno líquido se encuentra entre las opciones más prometedoras, mientras que el almacenamiento en estado gaseoso y comprimido incrementa de sobremanera el peso y volumen de los aviones. No obstante, el hidrógeno líquido tiende a evaporarse al elevarse la temperatura, por lo que sería necesario el uso de tanques criogénicos.  
    Por otro lado, el almacenamiento en los aeropuertos. Para que el hidrógeno realmente logre una adopción generalizada en la industria de la aviación, debe estar disponible en los aeropuertos de todo el mundo. Para ello se debe garantizar que se cuente con la infraestructura necesaria, incluyendo todo lo relacionado al transporte terrestre asociado al aeropuerto. 
  2. Seguridad. Los sistemas de propulsión a hidrógeno deberán alcanzar los niveles actuales de seguridad en los vuelos o incluso superarlos, antes del vuelo inaugural. Será necesario el desarrollo de nuevos mecanismos y tecnologías que permitan el uso seguro de este combustible. 
  3. Entorno. Se hace obvia la necesidad de compromiso por parte de toda la industria aeronáutica y de los gobiernos. Remodelación de aeropuertos, la renovación de las flotas de todas las aerolíneas, la infraestructura de transporte y de abastecimiento de hidrógeno. 
  4. Finalmente, una variable no menor en cuanto al entorno, aunado con los requisitos de seguridad en los vuelos, es la aceptación del usuario. Todos, aún recordamos varios accidentes aeroespaciales, que dejan una cuota de incertidumbre un tanto elevada. 

El proyecto de Airbus es ambicioso y, sin dudas, en caso de ser factible, marcará un hito en cuanto a sostenibilidad de los viajes aéreos comerciales.