Background tendencias geopolíticas
Dirección General | Liderazgo

Informe OBS: Escenarios y tendencias geopolíticas que cambiarán el mundo en 2026

Publicado: | Actualizado:
Eduardo Irastorza

Estados Unidos hacia la reconquista de los mercados

Imagen
Informe OBS Escenarios y tendencias Geopolíticas

 

  • El mundo está dividido hoy en dos modelos económicos enfrentados: uno ultraliberal, con EE. UU. como máximo exponente, y otro intervencionista, con Rusia y China. 
  • Estados Unidos ha perdido su posición de hegemón frente a China, que es socio comercial preferente del mayor número de países de la Tierra. Donald Trump se siente amenazado y luchará por recuperarla cueste lo que cueste.

Marzo 2026. OBS Business School, institución perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, publica el informe Escenarios y tendencias geopolíticas que cambiarán el mundo en 2026, dirigido por el profesor de Entorno económico global Eduardo Irastorza. Se trata de un repaso global para entender los factores clave de la geopolítica actual y cómo se interrelacionan entre sí. A partir de las letras del abecedario el informe profundiza en cada zona geográfica y desvela su impacto en el mundo en un juego de intereses económicos y poder que está poniendo en jaque la seguridad de todos.

Imagen
Informe OBS: Escenarios y tendencias geopolíticas que cambiarán el mundo en 2026

Vivimos en el mundo la confrontación de dos modelos económicos: uno ultraliberal, con Argentina o Estados Unidos como claros ejemplos, y otro decididamente intervencionista, con Rusia y China como sus máximos exponentes. Estos países, junto a Brasil, India y China forman los llamados BRICS, la más poderosa alianza del mundo, con unas cifras apabullantes que sacan los colores a las envejecidas economías y poblaciones occidentales. Juntos, estos países representan más de un tercio de la población mundial; son las economías con mayor crecimiento y más futuro y tienen las mayores reservas energéticas y minerales; además son unos poderosos generadores de tecnología avanzada. [Figura 04]

“Si estos países estuviesen de acuerdo en todo, el mundo tendría que seguir su dictado; pero no es así y el resto de las potencias harán lo imposible para que así siga siendo”, opina Eduardo Irastorza. 

China es hoy socio comercial preferente del mayor número de países de la Tierra, tiene la mayor flota comercial y una completa red de enclaves estratégicos para controlar su circulación tanto para su “Ruta de la Seda”, como para su “Collar de Perlas”. 

Estados Unidos es consciente de que su puesto de hegemón está siendo amenazado y lo va a defender cueste lo que cueste. Este es el motivo real de sus intervenciones en diferentes partes del mundo. En Latinoamérica, con la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, sus interferencias en la política mexicana o la manutención económica de Argentina; todo ello en búsqueda de los recursos de petróleo, gas y minerales raros tan vitales para su reconquista de los mercados. 

Europa por su parte es considerado por el presidente Trump su vasallo, y se aprovecha de la desunión de los miembros en campos tan importantes como el armamento o los bloqueos comerciales. Dinamarca es hoy el centro de la diana por su soberanía sobre Groenlandia, una isla vital para EE. UU., China y Rusia no solo por sus enormes recursos sino también por su estratégica posición en la ruta del Ártico, que quieren desbloquear para ahorrar miles de kilómetros a los buques mercantes. Rusia cuenta con veinte rompehielos nucleares capaces de hacerlo; Estados Unidos solo tiene uno. El resto de Europa es para Trump prácticamente inexistente. Francia ha reducido prácticamente a nada su peso internacional a pesar de su tradicional sentido de la autosuficiencia, y no sería de extrañar que Estados Unidos quiera quedarse con las pocas islas del Pacífico Sur que todavía posee. Hungría, junto a otros países del este, planta cara a los del oeste cada vez de manera más descarada y habla directamente con el presidente norteamericano. Y Ucrania puede servir a EE. UU. de moneda de cambio a la hora de contar con el apoyo de Rusia cara a un posible enfrentamiento con China.

En Oriente Medio, el cierre del estrecho de Ormuz debido a la guerra en Irán provocará la escasez de petróleo en occidente (el 20% de la producción mundial pasa por él) y por tanto un aumento de los precios, que ya está ocurriendo. En estas circunstancias EE. UU. busca controlar toda la producción que queda, incluida la de Venezuela, y determinar los precios en todo el mundo. Además, obligará a que las transacciones se realicen en dólares. Y situándonos en el Lejano Oriente, Estados Unidos sigue empleando Taiwan como su gran portaviones en el Mar de la China Meridional, pero sabe que tarde o temprano tendrá que ceder a las exigencias de Xi Jinping. Eso sí, no será antes de que haya conseguido su propia autonomía en producción de chips. El posible conflicto con China está ahora mucho más al norte, en el Ártico, y también mucho más al sur, en Myanmar.

De la guerra 1.0 a la guerra 2.0

Las guerras militares tradicionales ya no existen. Las batallas de hoy tienen lugar sobre todo en el terreno económico, el terrorismo, el ciberespacio y la manipulación de la opinión pública. El objetivo es el colapso del enemigo a todos los niveles: la inutilización de sus armas, la destrucción de su economía, la desaparición de su dinero, la paralización de todas sus estructuras, el desabastecimiento energético… y todo ello a solo un “click” de distancia. ¿Para qué romper algo valioso que puede ser tuyo? ¿Para qué robar fondos si los puedes transferir? ¿Para qué matar gente si la puedes poner de rodillas?

El gasto militar orientado al ciberespacio se ha disparado en la última década y crece aritméticamente. De hecho, es la partida que más aumenta. Ya se han producido incluso maniobras para tantear el colapso de bolsas internacionales. Hace unos años, Israel destrozó con un ataque cibernético todas las centrifugadoras de uranio en Irán. Sencillamente las volvió locas con un troyano y además sin levantarse de su silla. Definitivamente, la “guerra virtual” es el futuro y la inmensa mayoría no estamos preparados para ella. 

En el nuevo y difícil contexto, empresas como X de Musk, Palantir de Thiel, Microsoft de Gates o Amazon de Bezos son las que sostienen los mercados financieros y reparten los mayores beneficios. Estos personajes poseen información de absolutamente todo el mundo y consideran la legalidad como una línea de defensa que pretende proteger a los que no entienden “su extraordinaria misión”. Por el momento, Trump juega a entenderse con ellos, pero mira con sospecha sus intenciones.

DESCARGAR INFORME

Másters destacados