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Informe OBS: Tendencias de empleabilidad 2026

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Josep Ginesta

Las transiciones digital, verde, social y geoeconómica impactan en la empleabilidad

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Informe OBS: Empleabilidad 2026

 

  • El avance tecnológico, la regulación verde, el envejecimiento progresivo y los acontecimientos geoeconómicos marcan la demanda y oferta de empleo en un contexto de escasez de talento. 
  • Las empresas buscan modelos laborales más ágiles. Los roles tradicionales se fragmentan en micro-tareas y el modelo híbrido se consolida. 
  • Se prevé la pérdida de muchos empleos en el mundo a causa de la IA agéntica, pero también la creación de hasta 170 millones nuevos para 2030.

Abril 2026. OBS Business School, institución perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, publica el informe Tendencias de empleabilidad 2026, dirigido por el profesor y secretario general de Pimec Josep Ginesta. Este documento pretende orientar sobre dónde se encuentran hoy los mayores focos de empleabilidad, así como las competencias más demandadas por las empresas.

El trabajo ha cambiado. Los roles tradicionales se han fragmentado en micro-tareas dinámicas que pueden ser automatizadas, externalizadas, gestionadas por agentes de IA o robotizadas. En las tareas de oficina el modelo híbrido se ha consolidado y emergen entornos de colaboración inmersivos en equipo, aparecen nuevos colegas digitales y se acelera el aprendizaje y la adquisición de habilidades a través de entornos virtuales y de tecnologías gamificadas. Las empresas buscan modelos laborales más ágiles, y en este contexto la formación superior tiene un retorno tangible en el acceso al empleo y la mejora de su calidad (los graduados universitarios perciben salarios un 54% superiores a la media, llegando al 83% en el caso de másteres o doctorados). Por tanto, la formación permanente ha dejado de ser una opción para pasar a ser un hábito. 

El empleo está actualmente condicionado por cuatro transiciones que ya se están produciendo: la digital, la verde, la social y la geoeconómica, y ello en un contexto global de escasez de talento, especialmente en las economías desarrolladas, donde hay un desajuste persistente entre el talento disponible y el necesario.

La transición digital

El progreso tecnológico está provocando la volatilidad de las formas de trabajo. La IA ha dado un impulso importante a la robotización, que ya está presente en la llamada Industria 4.0. Las tareas robóticas crecen a una tasa anual el 43% y duplican capacidades cada 1,9 años. La adopción de la IA ha pasado del 55% en 2022 al 88% en 2025, con una demanda de habilidades de alfabetización que ha crecido un 70%. Y superando a la IA generativa, ya existe la IA agéntica, capaz de decidir y actuar de forma autónoma y conseguir el cumplimiento de objetivos. Estamos pasando de tener una herramienta inerte en el mundo del trabajo a contar con un colaborador o competidor que puede ser autónomo, que razona, planifica y ejecuta sin supervisión permanente. El impacto en la productividad de esta tecnología puede ser masivo, aunque quedará por ver cómo se traduce en productividad real para las empresas.

La IA agéntica provocará la desaparición de 92 millones de empleos para 2030, sin embargo, también se prevé la creación de 170 millones nuevos para atender las necesidades derivadas de su gobierno y seguridad. No será una sustitución inmediata ni se producirán cambios explícitos en los perfiles demandados, sino que tendrá lugar de manera progresiva y cambiará el contenido del trabajo, los procesos organizativos y las competencias requeridas. Y los trabajadores tendrán que adaptarse al uso de esta tecnología para seguir siendo competitivos. 

La transición verde

La sostenibilidad ya no es un eje aislado, sino un factor transversal que afecta a procesos, productos y tareas, y que redefine los perfiles profesionales que se demandan. Se está materializando la regulación, las normas de fabricación o de movilidad, las tecnologías de producción de energía, la edificación, la economía circular y las cadenas de suministro. 

Alrededor del 20% de los trabajadores de la OCDE ya ocupan puestos impulsados por lo verde. En España el 34,38% de las empresas han implementado políticas de RSC y sostenibilidad en el último año. Por tanto, la combinación de capacidades que buscan ubicuidad, competencias core de gestión, ingeniería, finanzas, datos, personas, de sostenibilidad aplicada y circularidad se convertirá en una ventaja para ser empleable. Sin embargo, se está produciendo un desajuste entre la oferta y la demanda global. A nivel mundial, la demanda de talento con habilidades verdes creció casi un 22% entre 2022 y 2023, mientras que el número de trabajadores que adquirieron estas competencias solo aumentó un 12%, lo que genera una brecha de talento crítica que deberá cubrirse. 

Se están abriendo perspectivas de futuro en bioeconomía y en la llamada economía azul, pero dado que su viabilidad depende de la transición digital (para la innovación biotecnológica) y que su impulso está fuertemente motivado por la transición geoeconómica (para garantizar la resiliencia y soberanía de los países), los perfiles exigidos serán más transversales.

La transición social

La población envejece en las economías avanzadas sin reemplazo generacional. Por cada 100 personas que abandonan la vida laboral en España, apenas se incorporan 73 jóvenes. La escasez de talento se ha convertido en un desafío sistémico que afecta al 76% de las organizaciones. Ello está reconfigurando el mercado de trabajo en muchas zonas con una fuerza comparable a la digitalización. Diferentes generaciones ya conviven en las plantillas de las empresas; un enorme reto tanto para las organizaciones que deben gestionarlas, como para los profesionales, que deben reforzar sus competencias. 

Se prevé que la llamada economía Silver y de los cuidados genere unos 4 millones de empleos adicionales netos hasta 2030. Aumentará la demanda de profesiones como enfermería, trabajo social, psicología y auxiliar de cuidado personal. De hecho, los estudios vinculados a la Salud y el Bienestar están ganando un protagonismo sin precedentes en todo el mundo. Sin embargo, existe una brecha a cubrir en la asistencia en establecimientos residenciales. Una mayor movilidad laboral y los movimientos migratorios masivos serán importantes para solucionarlo.

La transición geoeconómica

Por último, hemos pasado de un orden económico basado en la eficiencia global a otro en el que pesan más la seguridad, la resiliencia y la autonomía estratégica ante la incertidumbre. La ruptura de las redes globales de suministro y el aumento de las tensiones políticas está obligando a las organizaciones a pivotar hacia modelos más seguros y localizados. La guerra arancelaria y los acuerdos comerciales suscritos por la UE con Mercosur y Australia han producido una cierta fragmentación geoeconómica que afecta no solo al comercio, sino también a la inversión, los flujos de capital, la movilidad y la difusión tecnológica. Esta fragmentación se proyecta como un creador neto de empleo estimado en 5 millones de puestos para 2030, sobre todo de roles en logística, seguridad y estrategia. Cada vez se demandan más profesionales capaces de navegar entre tensiones comerciales, normas cambiantes, riesgos de suministro, costes energéticos y competencia tecnológica. Ello impulsa a perfiles técnicos (mantenimiento, mecatrónica, calidad, ciberseguridad industrial) y de gestión (compras, planificación, riesgos, compliance, project management).

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Josep Ginesta
Josep Ginesta

Profesor de OBS Business School. Actualmente es Secretario General de PIMEC, la Confederación patronal de la pequeña y mediana empresa de Cataluña. Además de ejercer profesionalmente como Director de Recursos Humanos y Director del área laboral de despachos profesionales, ha sido Secretario General de Trabajo de la Generalitat de Catalunya.